Wednesday, August 13, 2014

Aula Abierta. Segunda sesión. Miércoles 13 de agosto de 2014

Aula Abierta Alejandro Alberto Restrepo Restrepo

Instituto de Filosofía - Universidad de Antioquia

Elias Canetti
La conciencia de las palabras

Coordina: Carlos Vásquez Tamayo




Miércoles 13 de agosto de 2014

Segunda sesión


APUNTES



El ajenador camina entre la gente y la va separando.
Canetti, Elias. Apuntes. (El suplicio de las moscas, parte IV. p.629 Ed. GG.)



El Amalotodo, su asco cuando algún dedo lo toca.
Canetti, Elias. Apuntes. (1992-1993. 1993. p.1048 Ed. GG.)



El Artista-más-relacionado, su respeto secreto por alguien que rechaza a todos.
Canetti, Elias. Apuntes. (1992-1993, 1993. p.1063 Ed. GG.)



El callahablador estaba ahí. Se ha buscado un nuevo dios y lo ha traído. Pero es una diosa. La va prestando a los circunstantes.
Canetti, Elias. Apuntes. (1992-1993, 1993. p.977 Ed. GG.)



Él lleva un ojo detrás, otro ojo delante, y con ambos ve lo mismo. (El Desconfiado.)
Canetti, Elias. Apuntes. (Hampstead, 1971. p.629 Ed. GG.)



El Devoradioses y su hambre.
Canetti, Elias. Apuntes. (El suplicio de las moscas, parte IV. p.629 Ed. GG.)



El devoto. El propio Dios aún está surgiendo, dice, no ha creado el mundo, sino que es su heredero. En el transcurso de la Historia, Dios se forma a partir de algunos de sus elementos y tradiciones. Nadie puede prever cuál será su esencia y su forma, aún es demasiado pronto, todavía no se sabe cómo será Dios. Pero llegará el día en que termine de formarse, y nuestra obligación es vivir venerando y esperando ese instante.
Canetti, Elias. Apuntes. (El suplicio de las moscas, parte V. p.643 Ed. GG.)



Nunca tiene hambre, no se niega nada, y si alguna vez desea algo con excesiva intensidad, se desvía subrepticiamente y lo olvida. Al Ensordinador nunca le ocurren desgracias. Cuando por casualidad se topa con alguna, no la reconoce. Cuando lo obligan a enfrentarse a ella y a manifestar su opinión, demuestra sonriendo que ha ocurrido por el bien de todos. Quien padece necesidad se habría arruinado mediante las riquezas. A quien muere le ha sido ahorrado un sufrimiento largo y penoso. El que odia está enfermo. El que ama mucho también está enfermo. Todas las noticias sobre las atrocidades antiguas e incluso la historia entera de la humanidad son un cuento. Pues los hombres jamás habrían podido hacer lo que les atribuye la Historia, tampoco ahora lo hace nadie.
Sé perfectamente cómo se comporta el Ensordinador, pero no sé qué aspecto tiene.
Canetti, Elias. Apuntes. (La provincia del hombre, 1953. pp.205-206 Ed. GG.)



El Escriba-senil, sus letras agujereadas.
Canetti, Elias. Apuntes. (El corazón secreto del reloj, 1978. p.454 Ed. GG.)



El Futurópata, que no soporta la idea de futuro, no de alguno en particular, como podría ser un futuro particularmente malo, sino de cualquiera.
Canetti, Elias. Apuntes. (Hampstead, 1971. p.858 Ed. GG.)



Feliz cuando lo condena todo a los cuatro vientos, el Hacelo-todo-distinto.
Canetti, Elias. Apuntes. (Hampstead, 1962. p.741 Ed. GG.)



El incorregible: incluso frente a los cientos de telarañas que siente cada día, anhela eternidad... ¿para quién? ¿Para las víctimas o para las arañas?
Canetti, Elias. Apuntes. (El corazón secreto del reloj, 1973. p.410 Ed. GG.)



Al Juntaelogios le indigna el silencio de las calles. Las recorre sin parar de arriba abajo para obligarlas a elogiarlo y se amarga ante su resistencia. Los periódicos le resultan demasiado cotidianos. La gente los vuelve a tirar, junto con la foto de él. ¿Le bastaría con que a diario apareciera en el periódico algo nuevo sobre su persona? ¡No! Cierto es que necesita los periódicos: los lee hasta encontrarse en ellos, pero quiere mucho más.
Quiere desplazar los grandes acontecimientos del mundo. Quiere que se ocupen de él, no de terremotos ni de guerras. Le parece totalmente absurdo que se ocupen de la Luna, a la que guarda rencor por haber hecho correr tanta tinta.
El Juntaelogios llena una casa con su nombre, conserva el trozo de papel más pequeño, pero también el más grande en los que aparezca escrito su nombre.
A veces lee cuanto tiene en la casa, una y otra vez lo mismo, aunque ya son cosas antiguas. Sin embargo, él prefiere las nuevas.
Aguarda nuevos giros y frases que no haya escuchado nunca, todo un idioma laudatorio inventado exclusivamente para él, A veces, también los muertos podrían ser alabados conjuntamente y el se ganaría su bendición.
El Juntaelogios estaría dispuesto a imponer la pena de muerte por cualquier invectiva, incluso por una simple crítica. No es inhumano, y no lamenta su abolición. Sólo habría que reimplantarla para aquellos casos particulares en los que estuviera en juego su persona.
El Juntaelogios no deja pasar ningún elogio. Siempre tiene cabida para lo que ha sido dicho ya dos, tres o cuatro veces. Cada día está más y más gordo, pero lo lleva bien. Siempre encuentra mujeres que lo quieren por esa gordura. Lamen sus elogios y esperan que también a ellas les caiga algo.
Canetti, Elias. Apuntes. (La provincia del hombre, 1970. pp.369-370 Ed. GG.)



El mezquino: en vez de plantarle cara a la muerte, le pone cien mil peros a la vejez.
Canetti, Elias. Apuntes. (El corazón secreto del reloj, 1981. p.511 Ed. GG.)



El pintor-charlatán y el fatigado de los colores. Su disputa.
Canetti, Elias. Apuntes. (1973-1984, 1975. p.878 Ed. GG.)



El Remiendahonras.
Canetti, Elias. Apuntes. (El corazón secreto del reloj, 1980. p.485 Ed. GG.)



Las reacciones retardadas: uno que habla siempre con la persona equivocada, porque sigue hablando con alguien que había estado ahí antes y ya no está. No puede decirlo en el momento preciso, porque sólo se da cuenta demasiado tarde de aquello que había entendido. El personaje del retardador y lo que ocasiona.
Canetti, Elias. Apuntes. (La provincia del hombre, 1961. p.282 Ed. GG.)



El Robado-con-gusto, que de pronto hace cuentas.
Canetti, Elias. Apuntes. (1992-1993, 1992. p.981 Ed. GG.)



El Seudoconstructor, que atrae gente a casas construidas por él de modo tal que todos acaban pereciendo dentro.
Canetti, Elias. Apuntes. (Hampstead, 1969. p.818 Ed. GG.)



El Simulaideas: siempre que alguna verdad amenaza, él se esconde detrás de una idea.
Canetti, Elias. Apuntes. (El corazón secreto del reloj, 1975. p.427 Ed. GG.)



Él mismo se ofrece para ser envenenado, el Sufre-experimentos.
Canetti, Elias. Apuntes. (El corazón secreto del reloj, 1982. p.521 Ed. GG.)



El que sólo siente roces que no se producen, el Tocado-en-sueños.
Canetti, Elias. Apuntes. (1992-1993, 1993. p.1038 Ed. GG.)



La admirada, que responde tan seria y tan dueña de su destino a cualquier mirada, como si le hubieran rezado. Ella misma permanece muda. En cuanto sonría, estará perdida. Atiende a los ruegos demasiado pronto, su gratitud destruye su belleza.
Canetti, Elias. Apuntes. (El corazón secreto del reloj, 1973. p.413 Ed. GG.)



La Juntamiradas. Cuida de que no se le escape ni una sola de las miradas que le dirigen, y las agradece todas. Recibe muchísimas y las administra durante semanas y años. Las va invirtiendo como pequeños capitales separados, jamás las mezcla, siempre sabe dónde puede esperar otras nuevas y decide sobre los intereses a su antojo. Sus empresas se han extendido gradualmente por muchos países, y ella viaja siguiendo ciertas miradas.
Se niega a contratar un administrador y lo hace todo sola.
Canetti, Elias. Apuntes. (La provincia del hombre, 1966. p.316 Ed. GG.)
Parlanchín-siempre-más-rápido, su período de aprendizaje en el periódico y en la cátedra. Su objeto: una corriente y las literaturas en su curso. Cuanto más lento el fluir, más rápido el parloteo.
Canetti, Elias. Apuntes. (1992-1993, 1993. p.1060 Ed. GG.)







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